viernes, 10 de agosto de 2012

JUGANDO MIS CARTAS ECONOMICAS EN EL TRABAJO

Una de las eternas preocupaciones cuando nos encontramos inmersos en una competencia laboral y en busca del crecimiento profesional, es saber qué cartas jugar, qué acciones realizar y cómo ganarse esa oportunidad (por ahora no me encuentro en esa etapa, ahora soy mi propio jefe y no pienso ascenderme).
¡Ojo! sólo para evitar alguna mala interpretación, cualquier actividad, hecho, acción, etc. que nosotros hagamos, si no viene acompañado de una sólida formación profesional, no reflejará ningún buen resultado…bueno dejo mi papel del hermano Pablo y su mensaje a la conciencia (muchos de mis alumnos no tienen idea quién es…por favor pregunten a sus padres) para ver que hace la economía por nosotros.
Tal vez la carta más utilizada es demostrar compromiso sacrificando mis horarios…me refiero a la típica “voy a ser el primero en llegar y el último en irme” esa tal vez sea una de las cartas con mayor riesgo, tus largas horas en la oficina podría interpretarse como ineficiente, o que sucede si llegas 30 minutos antes de tu horario de ingreso y ya encuentras un compañero en la oficina, recordemos que no existe premio por llegar segundo; tal vez el irte al último disminuya los riesgos de error, pero si tus compañeros descubren tu estrategia, lo único que lograrás es encarecerla porque alguno estaría presto a utilizarla.
¿Y LA ECONOMÍA…ESTA EN SU HORA DE REFRIGERIO?
De ninguna manera…este juego al que nosotros muchas veces nos vemos tentados a utilizar, la economía lo conoce como la teoría de la información asimétrica, cuyos grandes aportes le valieron el premio nobel de economía en 1996 a WILLIAM VICKREY.
La teoría se aplica cuando uno de los agentes que interviene en la transacción, no cuenta con la misma información que la otra y conduce a un fallo de mercado.
Y en este juego sucede lo mismo, para nuestra buena suerte lo que arriesgamos es esfuerzo, no dinero; pero el lado opuesto de la moneda es que siempre la información privilegiada no está de tu lado, la tiene tu jefe, ya que es el único que sabe quién será el elegido; además si eres el primero en llegar y el último en irte, la rentabilidad de tu jefe se verá incrementada y tus costos aumentados, es importante que tomes también en cuenta que si no tienes la exclusividad de la estrategia, el éxito dependerá de las reservas de energía de tu competencia y del nivel de tolerancia de sus parejas.
En conclusión, este juego tiene más riesgos que beneficios, entonces descartémosla de nuestra lista y demostremos que “todos somos economistas”.

6 comentarios:

  1. Esa es profe!!

    Yo he pasado por este juego y déjeme decirle que me cansé.

    Ahora, después de leer tu Blog, solo ratifico que debo demostrar mi aptitud en el trabajo sin derrochar tanto esfuerzo y así demostrar que ahorro! Siendo una buena economista ... :D

    Te mando un abrazo fuerte!! y espero que todo te siga yendo bien ¡

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    1. Gracias Silvia...entonces ya podemos comenzar a decirnos "colegas". Éxitos!

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  2. Creo que fáaaaacil, ESTE será el único blog de ECONOMÍA que lea y me saque una sonrisa, tras otra... Quién es el hermano Pablo? :S jajaja xD Al final, la estrategia no resultó ser tan favorable como se pensaba, INTERESANTE!

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    1. Esa es tu segunda tarea para la casa y realizando el mismo focus con tus padres...esperaré la respuesta y confirmaré mi longevidad

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  3. Excelente blog Cris, lamentablemente la gran mayoría hemos cometido el error de caer en esa "estrategia"... cariños

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  4. Muchas gracias Sil...lo más importante es no volver a repetirla y que nuestro pequeño economista salga a la luz algunas veces. Éxitos!

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